Lucha contra la corrupción: la primera apuesta para Sucre

Por Mario Ruiz Soto

Sucre tiene una larga lista de problemas que necesitan soluciones urgentes. Pero antes de hacer algún análisis sobre propuestas concretas que deberían ser abordadas por las candidaturas de estas elecciones de 2015, los sucreños y sucreñas debemos partir de una premisa: no podemos ser indiferentes ante la corrupción. Si lo seguimos siendo, no dejaremos de ver cómo se van socavando las instituciones; continuaremos dejando que se escape de nuestras manos el desarrollo económico con casi 1 de cada 2 sucreños en condición de pobreza, y 1 de cada 10 en la pobreza extrema (DANE, 2013). De continuar en esto, prolongaremos esta -ya- larga crisis que afronta el departamento.

Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la corrupción implica soborno, nepotismo, fraude, apropiación indebida de desviación de recursos, etc. La lista puede ser más larga. Lo primero que hay que decir es que este fenómeno en el departamento no puede atribuirse únicamente a sucesos de tan sólo un par de años atrás, es un asunto que hemos padecido por décadas. Para plantear soluciones se hace necesario conocer la mediciones que indique ¿cómo está el departamento en materia de transparencia?. Pues bien, hay dos herramientas que deben llamarnos a la reflexión: (1) Índice de Gobierno Abierto (IGA) de la Procuraduría General de la Nación (2013-2014) y (2) Índice de Transparencia (2013-2014) de la Corporación Transparencia por Colombia.

Según el  IGA, Sucre ocupa el puesto 12 de los 32 departamentos, presentando debilidades en la gestión documental y en la atención presencial al ciudadano. Este mismo índice, deja a Sincelejo en el puesto 820 de 1101 municipios, dejándole a la ciudad inmensos retos en la gestión documental y en la publicación sobre contratación pública. ¿Cómo hacer control social y control político con éstas debilidades?

De otra parte, el ranking departamental de transparencia de la Corporación Transparencia por Colombia destaca elementos aún más preocupantes. De acuerdo a éste, Sucre ocupa el puesto 25 de 32 departamentos ubicándose en un nivel de corrupción administrativo alto (ver mapa a continuación). Uno de los mayores desafíos tiene que ver con mejorar la divulgación de la información pública a la ciudadanía.

Mapa riesgos de corrupción
Fuente: Corporación Transparencia por Colombia (Medición 2013-2014)

De hecho este estudio arroja otras conclusiones que son importantes para el debate electoral. De éstas, se destaca que más del 75% de la contratación del departamento de Sucre se hizo de manera directa, situación que también comparte Boyacá, Caquetá, Cesar, Cundinamarca, Huila y Quindío.

Por su parte, el ranking de transparencia municipal de esta misma organización de la sociedad civil, ubica a Sincelejo en la posición número 39 de 41 alcaldías evaluadas (ver mapa a continuación), dejando a la capital de Sucre en un nivel de riesgo de corrupción muy alto. El mayor reto para Sincelejo es afrontar las dificultades de institucionalidad, en especial en la aplicación sobre la gestión  la aplicación sobre la gestión de la contratación pública. Se hace necesario entonces aplicar medidas en el manual de contratación, la planeación contractual, la interventoría y supervisión de contratos, entre otras.

Fuente: Corporación Transparencia por Colombia
Fuente: Corporación Transparencia por Colombia (Medición 2013-2014)

Éstos dos índices son un punto de partida para que candidatos y candidatas de estas elecciones de 2015 tomen en consideración las lecciones aprendidas y adopten en sus programas de Gobierno propuestas que conduzcan a reducir los riesgos de corrupción en el departamento y los municipios. Éstas serían medidas de fortalecimiento institucional necesarias para permitir el control ciudadano y el control político.

Pero los sucreños y sucreñas no nos deberíamos conformar con esto. Debe existir una contundente voluntad política que rechace y denuncie actos de corrupción. Sólo para citar tres ejemplos de atención de la Secretaria de Transparencia de la Presidencia de la República están bajo la lupa en Sucre: (i) un contrato de más de 14 mil millones de pesos, destinado a prevenir y controlar la erosión que se presenta en los municipios de Coveñas y Tolú que no ha tenido un efectivo cumplimiento. La erosión ya está afectando a las miles de familias que viven del turismo. Por otro lado, (ii) la situación de supuesto desfalco de la Caja de Compensación Familiar de Sucre (Comfasucre) que fue uno de los temas de debate en el Congreso de la República, y por último, (iii) el edificio de Alcaldía de Sincelejo que no ha sido terminado -inició en 2010- y figura como elefante blanco por parte de la Secretaria de Transparencia.

Espero que estas reflexiones ayuden a los candidatos y candidatas y a la ciudadanía sucreña no sólo a reflexionar, sino a tomar decisiones en este debate electoral para que los recursos públicos lleguen a quienes lo necesitan. Reitero una frase que utilizó La Silla Vacía en la contienda electoral pasada,  “no hay mejor antídoto contra la corrupción que contar con buena información antes de ir a las urnas”.

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